• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Saltar al pie de página

SantubearSex

  • Juguetes
    • Masturbadores Masculinos
    • Bombas de Vacío
    • Vibradores
    • Penes
    • Bolas Chinas
    • Anillos Pene
    • Arneses
    • Higiene Personal
  • Lencería Erótica
    • Picardías
    • Lencería Hombre
  • Lubricantes
    • Base Agua
    • Base Silicona
  • Preservativos
  • Afrodisiacos
Inicio » Relatos Originales » Página 2

Relatos Eróticos Originales

19 de abril de 2019 by Mayra Deja un comentario

El Kamasutra y yo

Últimamente me he dado a la tarea de dejar de ser un tanto mojigata y ver como funciona este tema del kamasutra. A veces una se cohibe pensando en que es una cosa imposible de hacer o de disfrutar, porque de paso es como un tabú hablar sobre eso. Pero resulta que es divino cuando se entra en sintonía con el otro. Fluyen mejor las relaciones, la energía y el acoplamiento entre la pareja.

Cuando practicas poses nuevas obtienes un mayor disfrute de tus orgasmos, sin dejar de lado que animas tu vida sexual incentivando las ganas, la curiosidad y el deseo de lo desconocido. El kamasutra fue creado inicialmente para que tanto hombres como mujeres de la alta aristocracia India pudiesen tener relaciones sexuales más armoniosas. En sánscrito, Kama significa deseo y sutra máxima. La idea es fomentar las relaciones sexuales placenteras y armónicas con una conexión plena de los cuerpos.

Es el arte de las caricias, de los besos, del deseo para favorecer el orgasmo, el disfrute y la satisfacción. Cuando veo las ilustraciones, ahí es cuando me pregunto en que planeta vivo. Waoo!! la pierna puede subir hasta ahí? Si es que no digo que como entra esa polla inmensa en mi cuerpo en esa posición, sin críticas la verdad, solo imagino el cómo. A cada quien le gustan cosas distintas.

¿Será que si existen posiciones sexuales sencillas en el kamasutra?

La agonía de no tenerte dentro de mi y desearlo, hace que el disfrute sea mayor.

Justo esto es lo que pensaba a medida que iba leyendo sobre este tema. Nada más me imaginaba como llegar el pie detrás de la cabeza o como me guindaba de una lámpara jejeje! Pero ahora si hablando en serio. Hay ocho posiciones básicas, 12 principales y aproximadamente como 64 artes.

Las artes del kamasutra son las combinaciones entre hacer el amor y las posiciones sexuales. Las más conocidas son: la postura de la dama, la postura de la carretilla, el misionero, la postura de las tijeras y la de flor de loto. Aquí lo interesante y que bajo ningún motivo puede quedar de lado es que si quieres divertirte, gozar bajo y sobre las sábanas, por no decir en cualquier lado, puedes utilizar esta herramienta que es perfecta para darle vida a las millones de traversuras que se nos puede ocurrir en la cama.

En el arte de jugar uno con el otro, todo es válido. Para alcanzar el máximo placer, solo hace falta lo básico: las ganas y el deseo. (Además de dos personas… o más). Dependiendo de los gustos para poder llevar el disfrute del sexo a un nivel más profundo.

En nuestra cultura, donde vemos tantas perversiones pero a la vez tantas limitaciones a la imaginación, el kamasutra viene siendo como una ventana sellada que muchos jamás no osan ni acercarse a abrirla. Muchos crecen en medio de los millones de convencionalismos sociales donde el hecho de conocer como satisfacer el cuerpo es un pecado. Sin pensar que es bien sabroso.

¿Cómo van de la mano el placer, hacer el amor, sexo y kamasutra?

Placer, lujuría, sexo y pasión en un solo instante

Muchos dirán que tantos conceptos a la vez es algo complicado. Pues no, todos están entrelazados. Con esto no quiero decir que no puedas tener rico sexo con un perfecto desconocido o desconocida, según sea el caso y gozarte la experiencia.

Pero si el sexo, hacer el amor y placer van de la mano, ya todo lo demás, las mil quinientas posiciones fluirán dentro de lo rico de una sana ‘folladita’. Cuerpo sano, relajado y con buen sexo implica una buena oxigenación de las neuronas. Las ideas así si fluyen a granel.

Para el disfrute del sexo no hay nada más recomendado que una guía técnica. Por ende el kamasutra viene a ser justo eso. Aunque en mi caso, cuando conocí lo que es tener sexo, que por cierto nadie te advierte que es mentira que no duele la primera vez, porque pues sí, sí duele.

Solo que una se encuentra en ese instante en que te duele pero si te lo saca lo matas porque te la estás gozando. Yo ni sabía hasta que me puse a curiosear y leer sobre el kamasutra, hasta vi que son unas cuantas las posiciones que si he hecho. Y me las he disfrutado. Son una nota y con alguien que provoque comértelo, mejor todavía.

Follar es el mayor placer en la vida

Saben a veces una, como la propia pendeja anda fantaseando con galanes de esos bien bien completos y grandotes. Pero lo cierto es que cuando viene uno simpático, te guiña el ojo y te susurra «te deseo al oído», una corre a cogérselo de una. Y si estás caliente, pues caes más rápido de largo a largo y sin pensarlo dos veces.

Además que es la vida sino para disfrutarla. Que rollo con el viaje de limitaciones que nos impone la sociedad, si follas con más de dos eres puta, que si te diste unos besos con unas tipas eres gay. ¡Por dios!

¡Ah, claro! Tengo esposo. Pero a él se le resbala una babosa y no la perdona y se la folla, ahí sí se justifica. Pues no me parece. La fidelidad no está en con quien te acuestes sino a con quien quieras compartir tu vida y todas las experiencias de ella. Así que si quieres rico sexo aplicando todas las posturas del kamasutra con quien quieras, pues hazlo. Pero eso sí, cuidándose.

También puedes seguir el Blog Erótioco de Santu en Bloglovin

Publicado en: Opinión, Relatos Originales Etiquetado como: besos, caricias, coger, disfrute, fantasias, follar, hacer el amor, hombre, juego erótico, kamasutra, la postura de la dama, lujuria, mujer, orgasmos, pasión, placer, polla, posiciones sexuales, postura de flor de loto, postura de la carretilla, postura de las tijeras, relaciones sexuales, satisfacción, Sexo, tabú

9 de marzo de 2019 by Kim Deja un comentario

Mi primera experiencia como mujer

Era un fin de semana como venían siendo cuando me quedaba sola debido a que mis padres salían de casa. Mi hermana se juergueaba con su enamorado, lo que quería decir que su ropero quedaba completamente a mi predisposición.

Está demás decir por aquellos días ese era mi secreto mejor guardado. Había conseguido esconder mi feminidad desde el momento en que a los ocho años me puse un vestido que mi hermana dejó en el baño cuando yo entré, y supe que mi sexo auténtico era el que vivía como real cuando tenía alguna prenda de mujer encima.

Aquel viernes a las diez de la noche descubrí una diferencia respecto a otros fines de semana. Mi papá había dejado el automóvil en el garaje y las llaves sobre la mesa.

Lo digo a aquellas que han pasado por lo mismo que pasé yo. Tras un tiempo de “hora de chica”, paseando por la casa caminando con mi alma de mujer, con mi paso cadencioso, agitando el vestido o bien girando de forma ágil para que se levante y mis muslos queden expuestos a un conjunto de hombres que en mi imaginación me miraban con deseo y excitación.

Preparada para la noche

En eso estaba cuando mi vista se detuvo en las llaves del auto. ¿Y qué tal si daba un paso más cara el cumplimiento de mis fantasías más intensas? Sólo tenía que salir a conducir por las calles de la urbe protegida en el vehículo. Del muchacho que era para el resto no quedaba nada después de mi transformación.

Una peluca de mi madre y una cautelosa sesión de maquillaje me descubría frente al espejo a un personaje completamente distinto. Por la parte interior, la ropa íntima suave me acariciaba en mis partes más preciadas, un sujetador moldeaba unos pechos que me redondeaban y me completaban como mujer, como mujercita, frágil y sumisa.

Nadie me descubriría. La noche era mía. Me sentía, además, muy confiada. Claro que tenía algo de vergüenza, pero ese sentimiento es el ingrediente más coqueto que poseo. Avergonzada, me siento más mujercita.

Ya sentada en el asiento del piloto, vi mis piernas y mis zapatos. Mi vestido dejaba ver una parte de mis muslos, y al levantar una de mis piernas, algo más de mi cuerpo quedaba expuesto. Estaba verdaderamente hermosa, bella, femenina y feliz. Aquella fue la primera vez que estuve en la calle vestida, y muy excitada al conducir así. 

El conductor del autobús

En el primer semáforo en rojo, un pequeño autobús se colocó a mi lado. El conductor me miró fijamente. Se dice que la mirada humana es más fuerte que cualquier otra cosa. Yo lo comprobé con ese hombre. Sus ojos dirigidos hacia mí me produjeron cosas que ni siquiera en mis más excitantes noches de chica pude haber imaginado. Al comienzo me sentí descubierta, pero eso, lejos de incomodarme, me transportó a un mundo de emociones nuevas y muy placenteras.

Fue como si no estuviese en ese lugar, sino en uno de mis sueños, en un espacio y un tiempo donde todos mis deseos se convirtiesen en realidad. 

En el estado más femenino, cuando una se siente delicada, frágil y vulnerable, siempre me viene la misma fantasía: es un hombre vulgar, fuerte, sucio, alto, musculoso, con su cuerpo oliendo a sudor, el que me tiene entre ceja y ceja. Yo soy su presa.

El conductor tenía todas esas características. Provisto de una grosera masculinidad, durante unos pocos segundos me hizo sentir más mujer que nunca.

El semáforo cambió a verde y el pequeño autobús, con su poderoso conductor, empezó a alejarse de mí. Yo me quedé atontada, sin mover mi coche. El sonido insistente del claxon de un automóvil y de los gritos de su chofer contra mí, me despertaron, pero igual me quedé quieta por unos segundos. El automóvil que estaba atrás cambió de carril y me sobrepasó mientras me gritaba: “¡Mujer tenía que ser!”.

Entonces aceleré y seguí al autobús, alentada por el reconocimiento que terminaban de regalar. ¡Me confundieron con una chavala!

Mujer tenía que ser

Unas cuadras más allí, estaba detrás del vehículo en el cual viajaba el conductor. Quería verlo, mas. los rebosantes pasajeros me lo impidieron. Él viajaba adelante y en la puerta de la derecha. Yo, en el lado izquierdo, movía mi cabeza esperando que me vea. Y distraída como estaba en esa ansiosa labor, reaccioné de forma tardía cuando el autobús se detuvo, ¡y lo choqué!

No fue grave, mas sí llamó la atención de la gente. El conductor bajó del autobús y se me aproximó. De un modo poco conveniente, me había salido con mi gusto de tenerlo ante mí. Y digo poco recomendable, porque junto con él, se acercó un agente de la ley para pedir mis documentos.

No es difícil adivinar lo que sucedió después. El policía vio que la fotografía de mi licencia de conducir no coincidía conmigo. Le tuve que confesar la verdad, le afirmé que me mirara bien.

—¡Oh, Dios! —dijo sorprendido. ¿Eres travestí, hija?

Le dije que sí, mientras inclinaba la cabeza. Le solicité que no intervenga, que yo arreglaría con el autobús.

—Se lo suplico, jefe. Por favor, nadie sabe mi secreto. Mis padres me matarían si se enteran.

Suplantación de identidad

El conductor se aproximó y me dijo que no me preocupara, porque los daños en el autobús eran insignificantes. Yo, agobiada por no perder el contacto con él. Le ofrecí el número de mi teléfono móvil “por si acaso se percatan de que hubo más daños”.

Ni bien se comenzó a alejar el autobús, el policía me detuvo.

—Tengo que llevarte a la Comisaría.

—Pero si ya arreglé con el otro vehículo…

—Sí, hijita, pero lo que has hecho es suplantación de identidad. No puedes conducir fingiendo ser alguien que no eres.

Y de esta manera me vi detenida en una celda. Era un sitio sumamente sucio. Dos mujeres con apariencia de prostitutas (entonces me enteraría de que su femineidad era más o menos como la mía) me miraron agresivamente. Me dio la sensación de que era una celda singularmente dedicada a travestís sorprendidas infragantI ejercitando la prostitución callejera.

—Eres bien joven, niña —me dijo una de las “putas”. No te hemos visto ya antes por aquí. Vas a ser una competencia no deseada. Te haremos la vida imposible. Búscate otra zona.

—No va a competir con —dijo el oficial de la Comisaría—. Esta niña jugará en otras ligas.

Continuará…

Mi primera experiencia como mujer

Descubre más relatos y videos de Travestis en la web Pornosanto.com

Publicado en: Relatos Originales

28 de febrero de 2019 by Mayra Deja un comentario

Los vibradores y yo

Saben, hay gente que le da como pena hablar de su experiencia, o al menos si quiera reconocer en voz alta que alguna vez usaron un vibrador. Pues yo sí lo digo. A la que debe importarle es a mí y a quien duerma conmigo. Del resto a más nadie le afecta si he usado vibradores o no.

Está sociedad es moralista para algunas cosas y para otras cómo justifica lo injustificable no. Que si usas un vibrador o cualquier otro juguetico eres prostituta o mujer de la vida alegre, para no ser ofensivos.

Pero la verdad es que hoy en día cualquiera que desee una vida sexual activa, sana y placentera con su pareja puede usarlo. Por aquello de descubrir nuevas maneras de excitarse o por simple curiosidad. Puede hacer lo que sea para mantener la novedad, entre usar un vibrador como yo o un látigo, si lo prefiere.

En mi caso, crecí en una casa sumida en el diarismo, no se hablaba de eso no porque fuese un tabú. Sino porque las prioridades de mi madre, divorciada y con dos hijas, eran otras. Y ya más adolescentes que se hablaba del tema sexual, creo que le aterraba tanto que mi hermana o yo viviéramos malas experiencias, que se bloqueó.


Lo que obvio trajo mayor misterio sobre algo que no debía tenerlo. Por ende era mayor la atracción a lo ‘prohibido’. Todo empezó sinceramente por simple curiosidad. Más joven, yo era como Susanita. Añoraba tener a alguien no que me follara, hablando vulgarmente, sino que me miraba desde el amor, el cariño o el deseo.

Cuando entré a la universidad, mundo convulso arrasado por adolescentes con mayoría de edad, me sentía como arrastrada por todo y todos. Hasta que lo conocí a él. Un chico bello, moreno de ojos marrón claro, alto como yo. Wao, mi mundo giro y supe que ahí si quería saber todo lo que había leído.

Él es un tipo desenfadado, liberal 100%, sin tabú ni limitaciones de ninguna especie. No le paraba a nada, yo estresada por todo lo que dirán y él sin frenos. Si quieres tríos lo hacemos, decía. Si quieres probar ‘cositas’ lo hacemos y punto. Solo nos importa a ti y a mí, solía decir.

Así que después de muchas experiencias vividas, vino la pregunta ¿para qué sirven esos juguetes sexuales que muchas personas usan pero que les da pena admitirlo? Empecé a buscar los llamados y desconocidos hasta el momento vibradores. Si les cuento, el primero casi que parecía un palo. Fosforescente, largo y rosado chillón.

Claro, me gustaba pero yo quería ver todas las novedades del mercado. Hasta que conseguí uno que parecía un pene de verdad. ¡Wao! yo creo que tiene hasta las venitas. No quiero ni contarles lo que es jugar con él. Una experiencia única, casi que me siento montándole los cuernos a mi moreno. A no ser porque el juega conmigo no soy…

Un día de los enamorados, mi moreno llegó temprano a la casa sorpréndiendome por completo. Traía flores y una cajita finamente forrada. Me dijo, amor para ti y tus estudios, que conste que apoyo que todo estudio va acompañado de la práctica.

Jamás supuse que era, hasta que lo abrí. Me doble en dos de la risa con mi Saúl en la mano. Ustedes dirán ¡que loca! le puso nombre. Pues sí. Obvio que tiene que tener identidad porque lo más importante ya lo tiene y es una gran verga.

Cuando me volteo para besarlo, lo veo con las flores en la mano totalmente desnudo y un pote de arequipe en la otra. A estrenar juguete nuevo amor, dijo. De ahí sentí como poco a poco me besaba, me fue quitando toda la ropa hasta que sin darme cuenta ya no tenía a Saúl en la mano, sino dentro de mi.

No los quiero contar que se sentía. Como si mi moreno me estuviese cogiendo. Parecía un pene de verdad, no de mentira. Eso acompañado de las caricias, besos y me respectiva follada por detrás fue lo más atrevido que había hecho hasta ese momento.

Llegué al clímax como si estuviese pisando la luna. Fue una rica experiencia. Desde la fecha hasta ahora tengo a mi moreno a mi lado y a Saúl en la gaveta. Eso claro, al lado del látigo y un arnés que también nos encantan.

Para otra oportunidad les contaré de los ligueros, arnés y de las panty comestibles. Es riquísimo todo. Es más, a veces me pregunto cuánto tiempo perdí sin saber de todas estas cositas ricas que nos encantan y podemos compartir.

Lo que aún no hemos probado es eso de los tríos, que si les soy sincera en algún momento de nuestra vida nos llamaba la atención. Pero al descubrir que la mayoría de las personas se enredan en sentimientos, mejor no. Porque para nosotros sería solo el darnos un gusto. Porque el amor entre nosotros nos basta y nos sobra.

Y ya va, no crean que no ha habido otras u otros. Pues sí, claro. Porque siempre cuando hay baches en una relación están los cazadores pendientes. Pero cuando la relación es fuerte puede más.  Eso queda de lado y la fortalece para juntos crecer. Todas estas cositas que ahora existen y antes eran tabú, nutren una sana relación de pareja, una nutrida y novedosa relación sexual y mantiene vivo el deseo de uno por el otro.

Publicado en: Opinión, Relatos Originales Etiquetado como: amor, arnes, juegos eroticos, látigo, parejas, vibrador, vibrador barato, vibrador clitoriano, vibrador masculino, vibrador online, vibradores, vibradores para mujeres

24 de enero de 2019 by Mayra Deja un comentario

Vibrador en la oscuridad, juguetes peligrosos

Cada vez la vida nos condena a vivir solos, es difícil compartir el camino con alguien más. Los hombres son demasiado básicos y las mujeres muy complicadas. Yo soy algo así como una excepción a la regla.

Ni me complico ni me armo dramas mentales incongruentes. Solo trato de vivir en el momento con quien sea que quiera vivirlo conmigo. Pero cada vez me resulta más banal el hecho de necesitar a alguien para ser feliz. Claro, no lo niego a veces hace falta alguien con quien hablar, reír. O simplemente follar porque sí.

Bueno, he decidido estar enfocada en ser feliz, sí es acompañada o sola será bien recibida la buena onda y se disfrutará el momento. Por lo pronto escribo estás cortas lineas como compañía para que mis pensamientos no se descarrilen.

De la soledad a la compañía hay solo un segundo de distancia

Las semanas pasaban y mi lucha por superar mi monotonía se incrementaba cada vez más. No me da la gana de dejar mi fulano libre albedrío decidir cualquier cosa por mi, pues no. Yo soy perfectamente capaz de disfrutarme. Hoy voy a salir un poco antes del trabajo, solo para acercarme a esta tienda Sex que vi a unas dos cuadras de la oficina.

Sino consigo con quien, pues yo innovaré sola. Pero lo haré. Ya estoy terminando el texto que tenía pendiente, volteo reiteradas veces a ver el reloj. Y aunque seguro nadie me crea, tengo la extraña sensación que el tiempo avanza un minuto pero se retrasa tres, pero no me vencerá.

Así que me esfuerzo en terminar los dos párrafos que me parecen eternos para enviarlos al editor, cumplir mi jornada e irme. Debo admitir que, a pesar de desesperadamente no saber que demonios es lo que quiero, si estar con alguien o sola, no socializo muy poco. De vez en cuando mis compañeros pasan por mi puesto saludan y sonríen. Como queriendo saber quien es la chica extraña que se integra al equipo.

Vibrando en la oscuridad juguetes peligrosos santubearsex

Hoy como ya tengo la decisión tomada, le dije a mi «amigo», (por llamarlo del alguna manera)  que me acompañara a la tienda. Pero mi sorpresa es que media hora antes de la salida, me escribe un texto con un «me compliqué, vayamos mañana». Pues no, yo quiero ir y punto. Mientras espero ya al borde del fastidio que se cumpla la hora, veo pasar a Chris (otro amigo) veinte veces delante de mi puesto.

La primera vez me sonrió saludando con la mano. Me dio gracia y le sonreí. Ya luego percibí su presencia de tantas veces que paso frente a mi puesto. Hasta que en una de esas, me llamó la atención su insistencia, me baje los audífonos al cuello y sonriendo le pregunte ¿quieres tomar un té conmigo?

Mejor divertirse junto a alguien que sola

Luego de pasar un rato ameno tomando té y conversando decidí, de manera diría que abrupta, pedirle que me acompañara a mi visita de la tarde. Aclarando entre risas nerviosas que solo era para curiosear. Lo que no me esperaba es que antes que terminara de preguntarle me interrumpió diciendo que no solo iría, también se ofreció a hacerles «control de calidad».

Mi nerviosismo hizo que se riera a carcajadas. Pero cuando se iba a su puesto me beso suavemente la mejilla, diciendo que en efecto todo lo que se compra debe llevar su respectivo control de calidad y que él con gusto se ofrecía a ayudarme con eso.

Al llegar a la tienda entre curiosidad, morbo, ganas y calenturas todo me llamaba la atención. Desde látigos, correas, arneses, condones de todos colores, sabores, tamaños. Me impresionó la parte de los lubricantes. Yo jamás pensé que existieran tantos y tan variados. Mi sorpresa fue cuando en medio de la tienda, llego al rincón secreto de los vibradores. ¡Waooo! Hay unos que hasta eyaculan dentro de ti.

Vibrador en la oscuridad juguetes peligrosos santubearsex

Estoy como niña en tienda de juguetes. No hallaba para donde mirar ni que agarrar. Hasta que lo vi, mirándome desde el otro lado de la vitrina con ojos cómplices. Me guiñó el ojo y siguió viendo las «cositas» que le llamaron la atención, como si nada. Además, lo peor es que él agarro una cesta e iba metiendo de todo un poco. Condones, distintos gel, agarró un arnés, panty comestibles, bolas chinas, anillos para penes.

Me tenía sorprendida su desparpajo. Me daba entre mucha risa, nerviosismo e intriga. Hasta que se me acercó preguntando si ya había escogido el vibrador que iba a comprar. Me señalo dos que a él le daban curiosidad: un vibrador realístico king y un vibrador conejito punto G cincuenta sombras de grey. Lo mire y dije que sería mejor que llevara los dos.

Se sonrojó un poco, pero luego soltó una sonora carcajada. Los coloco los dos en la cesta y seguimos entre jugando y riendo con todas las cosas que había en la tienda. Pasamos un rato olvidando todo el entorno. Solo dándonos el espacio de reír, disfrutar y entender que solo para llevar a cabo una acción hay que querer. Y de paso los dos teníamos curiosidad, entonces todo estaba bien. Uno que otro agarrón a mitad de los estantes, tanteando nuestros cuerpos calientes.

De la A a la Z pasando por el vibrador

Solo nos bastaron dos segundos manteniendo la mirada uno frente al otro. Nos tomamos de la mano y lo arrastré dos calles hacia mi casa. No había terminado de colocar la llave en la puerta cuando ya tenía su cuerpo rodeando el mio. Solo sentí su pene totalmente duro, erecto, deseoso de probarme. Me sentí como comida por la pasión.

Vibrador en la oscuridad juguetes peligrosos santubearsex

Sus manos, mientras yo nerviosa forcejeaba con la llave, me apretaban los senos, besándome el cuello suave, tibio lleno de ganas. Apenas abrí la puerta, no dio espacio ni para pensarlo. Mi bolso rodó junto a mis zapatos, las compras cayeron al lado de la puerta, que se cerró abruptamente tras nosotros.

Me volteo de frente a él, tan rápido que ni tuve tiempo de pensarlo, escuche prácticamente como susurro. ¿Seguro quieres jugar? debo estar 100% seguro que quieres esto. Tomé su rostro entre mis manos, afirmando que sí quería llegar al final.

Noche loca

Como arte de magia mi ropa fue desapareciendo, quedando esparcida por donde pasamos. Llegamos al mesón de la cocina, me tomó por la cintura, agarró uno de los condones y me folló tan duro que mi mente quedo en el limbo en menos de un segundo. Me transporté con la rica sensación de estar siendo poseída.

A pesar de ser la primera vez juntos, estábamos tan sincronizados que acabamos al mismo tiempo. Yo gemía llena de placer, el bufaba suplicando más. Al terminar, con mucho cuidado, me bajó de la mesa, me dio un par de nalgadas colocándose detrás de mi abrazándome, diciendo que ahora era el tiempo para jugar con mis nuevas adquisiciones.

-Espérame en la cama – dijo sin que sonara a una orden – yo iré por nuestras compras

Obedecí ante las ganas y el deseo. Quité todas las almohadas, prendí una vela, bajé las luces. Estaba tan ansiosa que no encontraba que más hacer. Estaba de espalda a la puerta cuando sentí que su cuerpo me envolvía. En una mano traía el vibrador realista y en la otra la bolsa con el resto de los juguetes.

Me volteé, lo bese y le quité la bolsa. Saqué un arnés y me lo puse. Lo tumbé sobre la cama y me senté sobre él. Cuando ya lo sentí duro, casi desesperado, le quité el vibrador me acosté sobre la cama, lo seguí besando mientras le susurraba al cuello métemelo hasta donde tú quieras.

Vibrador en la oscuridad juguetes peligrosos santubearsex

Fue una sensación divina, el vibrar dentro de mi, lo grande y grueso del vibrador. Sus manos por todo mi cuerpo, yo me fui alejando en la nube del deseo.

Me tomó fuerte por la cintura, me jaló hacia él y volvimos a follar todo lo que él quiso. Perdí la noción del tiempo en medio de la satisfacción. Nunca había experimentado tantas emociones en una sola noche. Él nunca paro, cuando se cansaba utilizábamos cualquiera de los vibradores. Pasamos toda la noche follando una tras otra.

Sale el sol…

En la mañana, al ver que ya iba saliendo el sol por el marco de la ventana, me folló una vez más. Pero mucho más tierno y amoroso y menos salvaje. Me besó al terminar y me invitó a bañarnos. De lo más galán preparó el desayuno mientras me arreglaba.

-No te preocupes bella, nada cambiará en la oficina – dijo como adivinando mis pensamientos- somos amigos que probamos aparatos nuevos y ya. Si quieres algo más, solo llámame.

-Seguro…

-La semana que viene podemos probar con una tienda en línea…

Me pareció tan lindo y tan que era lo que yo buscaba, que salté, lo besé. Por cierto, un vibrador hasta por detrás es lo máximo. ¡Pruébenlo!

 

Publicado en: Relatos Originales Etiquetado como: comprar vibrador, juegos sexuales, juguetes eroticos, sex shop, tipos de vibradores, vibrador, vibrador barato, vibrador clitoriano, vibrador femenino, vibrador masculino, vibrador online, vibrador rabbit, vibradores, vibradores para mujeres

7 de enero de 2019 by Estefania Mor Deja un comentario

Fabricando tiempo libre

Fabricando tiempo libre – Relato Erótico

Mi primer novio se llamaba Andrés, era de Barcelona y paracaidista… ahora, entra en mi vida otro Andrés, de Barcelona pero hedonista, que rima.

Yo ya había visto su perfil en una de las páginas de contactos que manejo pero había visto que era de Barcelona, por lo que ni siquiera me había interesado en el perfil… que necesidad de buscar hombres tan lejos, teniéndolos más cerca. Pero es cierto que cuando empezamos a hablar, lo primero que me dijo fue, que viajaba a Madrid muy a menudo por trabajo y que se «fabricaba» su tiempo libre.

A 10 días vista, ya me dijo que tenía que asistir a una feria y que, si me apetecía, podíamos quedar para conocernos ese mismo día que viajaba a Madrid a lo que yo le dije que encantada… me causaba buenas vibraciones, aunque no le había visto ni en foto.


Una foto de sus manos

Comenzamos a hablar, nos contamos a qué nos dedicamos, que buscábamos… y los dos coincidíamos en que queremos complicidad y disfrute en general ¡¡me encanta!!! Después de una tarde muy intensa de conversación y muy agradable, por cierto Andrés me preguntó que si no quería verlo en foto… a lo que le dije que por una parte si, pero por otra no.. no se si me entendéis pero ya os lo he dicho más veces, la foto ofrece una imagen fija de alguien que no tiene por que reflejar su esencia y no quería distorsionar la imagen que me estaba haciendo de Andrés a lo que me dijo: «Espera, voy a hacer una cosa».

Me mandó una foto de sus piernas, estaba tumbado en la cama, viendo la tele. Mmm, bonitas!!! a lo que, ya que se había animado, le pedí, que, por favor, me enviara una foto de sus manos… lo hizo!!! me mando una foto de su mano al volante de su coche. Me gustaba… y él me pidió que le mandara una foto de mis manos, también… le gustaron!!

Nada más, esa noche nos despedimos y nos deseamos felices sueños agradeciéndonos la conversación. Al día siguiente yo había pensado otra parte del puzzle que estábamos componiendo, así que me hice una fotografía en el coche, de mis piernas vestidas con medias y con una minifalda que llevaba ese día, para mandársela por la noche.


Otra pieza del puzzle

Cuando llevábamos hablando un rato esa noche, Andrés me volvió a preguntar que si quería verle o si quería otra pieza para el puzzle, así que le dije que quería otra pieza… el me mando su pecho… camisa blanca, abierta, que dejaba asomar lo peludo de esa parte de él, aunque me aclaró que se había hecho láser en la espalda y las axilas… tampoco me hubiera importado pelos en esas partes de su cuerpo…. era super divertido!!!

Nos estábamos conociendo a trozos… a medida que íbamos avanzando en el conocimiento de nuestra forma de ser, de nuestros gustos, de nuestros ritmos, íbamos conociendo una parte de nuestro cuerpo. Al día siguiente yo le mande una sugerente imagen de mis pechos con un sujetador que me sienta realmente bien, para completar esa parte de mi puzzle…. él siguió con su boca, sus pies, mis piernas, su casa de la playa… una erección bajo los calzoncillos….

Todo iba poco a poco, sugerente… pausado, sin prisa… hasta que nos quedamos sin piezas y lo teníamos casi todo conformado, así que nos decidimos a enviar las fotos completas, no sin antes demostrar nuestro disfrute en la manera que estábamos teniendo de conocernos.

Un agradable paseo antes del hotel

A la semana de que Andrés tuviera que venir a Madrid ya nos habíamos visto las caras, nos dábamos los buenos días, las buenas noches y ya tenía reserva en un hotel céntrico y una lista de restaurantes de alrededor para que eligiera donde quería comer con él. La ruta de las cañas de por la mañana, corría por mi cuenta.

Llegó el día, teníamos ganas los dos, nos lo hacíamos saber y quedamos muy pronto… había adelantado su viaje para poder conocerme y poder hacer también su trabajo, así que decidí que cuanto antes nos viéramos, antes sabríamos si nos apetecía pasar el día juntos.

El plan fue perfecto, hice de estupenda acompañante para que conociera algunos de los lugares más emblemáticos de Madrid, caminábamos uno al lado del otro, entrabamos en un bar, nos tomábamos algo, entrábamos en otro, y así hasta que se acercaba la hora de comer y entramos en el último bar para sentarnos en una mesa tranquilamente frente a frente con una caña fresquita delante de nosotros.


Camino del Hotel con ganas ya

«Está siendo mejor de lo que había imaginado, todo supera mis expectativas» me dijo Andrés cogiéndome de la mano. Hasta el momento no había demostrado ningún ademán de acercamiento por lo que me sorprendió (llegué a pensar que no le había gustado) así que tuve un impulso de apartar la mano y no se muy bien por que.

Cuando lo conteste que yo también estaba muy a gusto, él volvió a acercar su mano a la mía para acariciarla. Diciéndome que le apetecía besarme, con lo que se levantó levemente de la silla y se acercó a darme un cálido beso. Cuando terminamos nuestra caña, le llevé hacia el restaurante que había elegido… acerté!! luz tenue, mesas íntimas, un ambiente muy acogedor para una primera comida y conocerse mejor.

No hacía más que decirme que la luz me hacía muy hermosa, que estaba muy guapa. Disfrutamos muchísimo de la comida, del vino, nos reímos mucho y en el postre me dijo que quería enseñarme su hotel a lo que le dije que estaba deseando hacerlo.

Dando un pequeño paseo, nos acercamos a su hotel, tercera planta al fondo del pasillo… muy bonito, por cierto, creo que elegido con muy buen gusto. La habitación se hizo grande cuando nada más entrar nos recogimos los dos en medio metro cuadrado sin que cupiera ni un papel de fumar entre nosotros.



Métemela toda

Nos besamos, nos acariciamos, nos descubrimos, nos desnudamos, deseándonos. Me tumbe ya desnuda en la cama, me coloco una almohada bajo mi culo y comenzó a chuparme el coño con ansia, con toda su lengua, con deseo, le apetecía saborearme, todos los jugos para él… los estaba disfrutando y yo, muchísimo más.

Me removía para sentir toda su lengua y hubo un momento que necesitaba polla, no podía más. La verdad es que es uno de los periodos más largos en los que no había sentido una polla dentro de mí y estaba deseosa así que se lo hice saber. «Fóllame», se levantó, cogió un condón y vino con su arma hacia mí, hacia mis piernas abiertas, hacia mi coño empapado de su lengua y de mi flujo… «Métemela toda.. hasta el fondo» y lo hizo, vaya que si lo hizo….

Mmmmm que gusto!! entraba y salía, dentro y más dentro… le agarraba su culo para que la metiera más dentro. Yo movía mis caderas en círculos para sentirla toda dentro de mi, en todos mis rincones y decidí que quería cabalgarle. «Túmbate, que te voy a cabalgar»… subí sobre la polla erecta y la introduje toda para mi mientras me tocaba. Mi clítoris reventaba de placer, estaba deseando darmelo todo.
La cara de Andrés decía que estaba disfrutando, me miraba con placer, mientras subía y bajaba y llegó mi orgasmo… Aghhhh, más deprisa, subo, bajo, me toco, me vuelvo loca y me corro!!!! El también llega a su máximo…. a ver ahora cuanto tarda en recuperar!!! por que tenemos un ratito todavía y me niego a aprovechar para echar un sueñecito jejeje.

Un poquito más

Apoye mi cabeza sobre su hombro y al poco comencé a tocarle la polla de nuevo, es como un juguete nuevo que no puedes evitar jugar todo el día con él y tardó muy poquito en excitarse de nuevo. Cuando la sentí dura en mi mano tras ordeñarla un rato, le dije que quería que me follara el culo.. me puse a cuatro y esperé que viniera por detrás con su verga para penetrarme..

Me encanta por el culo, agarraba mis caderas, con cuidado, despacio al principio y cuando la sintió dentro apretaba para que toda la polla ocupara el espacio. En esa postura acerco mi mano al coño y comienzo a tocarme, me meto los dedos, mi clítoris me pide marcha, me gusta que me follen por detrás, no ven mi cara de placer pero gimo con volumen para que sepan que estoy disfrutando muchísimo.

Andrés se cansaba, se nota que está desentrenado en las artes amatorias… hay que cambiar de actividad en periodos breves, pero eso también es divertido. Decidió volverme a comer el coño y yo me dejé. Con su lengua recorrió toda mi raja, mis labios, la metió cuál polla y bajó hasta mi ano para darle placer también. Pensé que podría quedarme así toda la vida… me encanta que me den placer y debió de oír mis pensamientos…(luego os digo por que)




Chupando polla

Estuvo así buen rato hasta que me dijo que se la chupara pero yo estaba a punto de correrme así que me puse a cuatro con su cara en mi coño, facilitando que siguiera y yo coloque su polla en mi boca. El cambio de postura fue mágico para mí, sentir su lengua de nuevo hizo que me corriera de manera brutal en su boca… comencé a chorrear mientras le seguía chupando con ansia.. cuanto más placer sentía más succionaba su polla… Había tenido un orgasmo fantástico y faltaba que él se corriera de nuevo. Seguí con mi mano, con mi mano izquierda, cada vez más rápido.. hasta que conseguí su leche.

Se tumbó a mi lado resoplando diciéndome: «vaya mujerón, has terminado conmigo… me falta mucha práctica. Además, me dejarías comerte el coño todo el día, no me apartas ni deja de gustarte… eso es estupendo!!! pero un poco agotador!»

Jajajaja debo de tener mucha energía en la cama, agotadito lo dejé… para la próxima seguro que vendrá más preparado. Yo creo que no sabía muy bien a quien se iba a «enfrentar».

Me fui de su habitación recordándole lo que se había ofrecido a hacer para la próxima vez que nos viéramos… iba a encontrar mi perfume, mi olor… conseguirá acertar?

Estoy deseando que consiga organizar su próximo viaje a Madrid y que mi agenda esté libre para poder disfrutar de un día como este o mejor….

Relato Erótico: Fabricando tiempo libre de Estefanía Mor.



Publicado en: Relatos Originales

31 de diciembre de 2018 by Mayra Deja un comentario

Mi regalo de navidad

Todos los años lo mismo. Con diciembre no solo llega el invierno, también las fiestas decembrinas. La verdad no es que yo sea un Grinch. Pero en ocasiones, no puedo con la hipocresía de la gente. Repartiendo deseos de buena voluntad, mientras te clavan una estaca por la espalda. Demasiado. Pero dos semanas antes del solsticio de invierno todo cambió. Mi regalo de navidad este año se había adelantado.

 

La rutina en el trabajo era cada vez es más monótona. Todo es gris, lento, anodino. O al menos así era hasta que apareció en el umbral de la puerta una figura majestuosa. Excelente cuerpo, increíbles ojos color miel, tez latina con un leve bronceado, labios perfectamente delineados, hermosa sonrisa, desbordando simpatía.

Mi Regalo de Navidad Santubearsex

Quedé fascinado con solo imaginarme todo eso para mi. ¡¡ Uff, qué ricura!! Inalcanzable pero rico. Seguí con mi trabajo como si nada, porque de ahí no iba a obtener nasa. O al menos eso creía.

 

Su nombre: Hamilton. Lo poco que entendí de lo que dijo mi jefe, quien había ido hasta mi oficina a presentármelo, era que estaría con nosotros hasta mayo, cubriendo la vacante de alguna de las chicas (cuyo nombre no recuerdo) que se había ido de permiso postnatal.

 

¿El destino?

 

Ese mismo día en la tarde coincidimos en el ascensor. Él y yo solos. Demasiado. – ¡Hola precioso! ¿Ya terminó tu jornada?-  Me atraganté sin saber qué responder. Entre la sorpresa y el halago solo alcancé a medio sonreír respondiendo, casi por inercia, que sí.

 

A partir de allí mis días se llenaban de curiosidad y un cierto cosquilleo. No soportaba las ganas. Sabía qué estaba jodido. No podía aguantar mucho tiempo sin probarlo. Una semana más tarde me armé de valor. Compré dos mocaccinos y caminé directo a su puesto.

 

Le llegué por detrás, le di un beso en el cuello y le dejé el café sobre su escritorio. – Este es mi primer regalo de navidad para ti-. Se sobresaltó, volteó sonrojado. Medio sonrió como agradecimiento.

 

– Lograste sorprenderme – me dijo en lo que salíamos de la oficina. – Pensé que no te atraía lo mismo que a mí.

 

¡Oh, dios!

 

No pasó nada más entre nosotros durante los siguientes días. La verdad el flujo de trabajo era alto, cosa normal en diciembre, por lo que apenas y había espacio para comer, ir al baño y dormir por las noches.

 

Pero llegó el día de la fiesta de navidad. Yo como siempre, apartado del mundo, ni enterado estaba. (Seguramente había enviado la invitación a la bandeja de spam). Esa tarde se apareció por mi oficina vistiendo un impecable traje negro a la medida inigualable. Su aroma me mareaba. Una esencia a hombre innegable e impecable.

 

-¿Vas a la fiesta? – me preguntó.

 

-La verdad, no me gustan esas cosas – confesé. –Pero contigo, voy a donde sea.

 

Sin pensarlo, apagué el ordenador y me levanté para irme con mi regalo de navidad. Cuando pesé a su lado, me tomó de la cintura y me besó como nunca antes lo había hecho. Ahí caí derretido.

mi regalo de navidad santubearsex beso

 

Demasiado

 

La erección fue instantánea. Fue un momento embarazoso. Intente separarme, pero él me apretó más contra su pecho. – Déjate llevar- susurró. Me soltó por unos segundos, solo para poder cerrar la puerta. – Creo que antes de ir a ninguna parte, hay algo que debemos hacer aquí, y ahora.

 

Con movimientos ágiles me desabrochó el pantalón, me agarró el pene con firmeza y empezó a masturbarme. Al mismo tiempo, su mano libre desabotonó uno a uno los botones de la camisa. Me besó el pecho, me mordió los pezones sin compasión, con lo cual la erección se hizo todavía más dura.

 

Hasta que sus labios se posaron sobre mi equipo. Por suerte estaba al lado del escritorio y pude apoyarme a tiempo para no terminar en el piso. Me succionaba tan fuerte, tan rico, que tuve que morder mi corbata para no gritar.

 

No pude aguantar mucho más. Acabé en su boca. Por poco lloro de la rabia que sentí por no poder controlarme. A no ser porque él se lo tragó todo lamiendo de arriba a abajo mi miembro, sin recriminarme nada.

 

Segundo Round

 

Se incorporó solo para desabrocharse el pantalón y dejar a la vista la polla más grande que yo había visto en mi vida. Ni siquiera en una película porno recordaba una cosa tan maravillosamente majestuosa como la que tenía ante mí.

Mi Regalo de Navidad Santubearsex sexo

Me tomó por la cintura, me dio la vuelta e hizo que apoyara ambas manos en el escritorio. Me penetró con suavidad, cuidando no hacerme daño. El recorrido centímetro a centímetro de su mástil ganando terreno dentro de mí fue apoteósico. Cuando sus bolas tocaron mis glúteos me mordió la espalda. Fue demasiado. Esta vez no pude evitar gritar. Menos mal ya todos se habían marchado para el agasajo navideño.

 

Mi regalo de navidad. Solo para mí

 

No salimos de mi oficina en toda la noche. De todas formas, ninguno de los dos quería ir a esa orgía de hipócritas. Para mi, la mejor fiesta de navidad de la historia fue esa noche con Hamilton… Y las que vinieron después. Hasta que su contrató terminó y se fue.

 

 

Publicado en: Relatos Originales Etiquetado como: Feliz Navidad, gay, Mi Regalo de Navidad, Santubearsex, Sexo

  • « Ir a la página anterior
  • Página 1
  • Página 2
  • Página 3
  • Página 4
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Página 6
  • Ir a la página siguiente »

Barra lateral principal

Buscar en la tienda

Carrito

Comentarios recientes

  • Tibin en Sexshop en Bilbao
  • Susana Valencia en VIAJE A MADRID
  • Perla Ibiza en VIAJE A MADRID
  • Vive en Apps de Citas: ¿Cuál es tu rol?
  • Jose en Un Día de San Valentín a tu medida

Categorías del Blog

  • Curiosidades
  • Ofertas y Promociones
  • Opinión
  • Relatos Eróticos
  • Relatos Originales

Nuestras redes sociales

  • Correo electrónico
  • Teléfono
  • Pinterest
  • Twitter
  • WhatsApp

Algunos de Nuestros Productos

  • dildo negro natural de la marca baile de venta en el sexshop de santu DILDO NEGRO NATURAL BRAVE MAN 19 CM
    Valorado con 5.00 de 5
    29,95€ El precio original era: 29,95€.23,95€El precio actual es: 23,95€.
  • lubricante calor base agua satisfyer man 300 ml imagen del bote de lubricante de venta en el sexshop online de santu LUBRICANTE CALOR BASE AGUA SATISFYER MAN 300 ML 14,95€
  • masturbador masculino pene y culo 2 en 1 foto de la caja de venta en el sexshop online de santu MASTURBADOR MASCULINO PENE Y CULO 2 EN 1
    Valorado con 5.00 de 5
    39,95€
  • masturbador masculino trenton ducati sexshop online santubearsex MASTURBADOR MASCULINO TRENTON DUCATI ANO FLESHJACK
    Valorado con 5.00 de 5
    79,95€
  • lubricante perfecto base agua de la marca fleshlight fleshlube de venta en el sexshop de santu LUBRICANTE PERFECTO BASE AGUA FLESHLUBE 100 ML 17,95€
  • bolas anales max de la marca intense en color lila, imagen del producto son caja, de venta en el sexshop online de santu Bolas Anales Max Intense Lila 24,95€ El precio original era: 24,95€.14,95€El precio actual es: 14,95€.
  • lubricante silicona imagen del modelo Toko de la marca shunga, de venta en el sexshop online de santu LUBRICANTE SILICONA SHUNGA TOKO 21,95€
  • picardías imperial obsessive modelo Picardías Imperia Obsessive 29,95€

Footer

NUESTRAS PÁGINAS

  • Blog Erótico
  • Carrito
  • Devoluciones
  • Glosario de Términos Santubearsex
  • Mi cuenta
  • Política Privacidad – Cookies – Aviso Legal
  • Regalos Directos con tus Compras en SantubearSex
  • Tienda erótica

Garantía de Calidad

100% satisfacción garantizada en nuestra tienda online de venta de popper online

Pagos Seguros

pagos seguros en venta de popper online contrareembolso

Certificado SSL

lets encryp logo certificado venta de popper originales
  • Política Privacidad – Cookies – Aviso Legal
  • Glosario de Términos Santubearsex
  • Devoluciones
COPYRIGHT © Sex Shop Online SantubearSex 2017-2023