lenceria erotica

La lenceria erotica es uno de los complementos más clásicos y habituales para dar un poco de fuerza a la llama de la pasión. Perfecta para romper la monotonía y dar un toque picante a nuestros encuentros sexuales, la lencería existe en una variedad de modelos y estilos prácticamente inabarcables.

La idea preconcebida suele ser la de los conjuntos con ornamentos de encaje, ligueros y tonos negros o carmesíes. Una tendencia heredada de los lugares de alterne surgida a principios del pasado siglo y que ha ido infiltrándose en los dormitorios de nuestra sociedad poco a poco según se ha ido liberalizado el sexo y acogiendo la identidad sexual de la persona.

Al margen de este conjunto estereotípico, sugerente a la vez que relativamente comedido, existen apuestas mucho más agresivas, muy adecuadas para aquellas mujeres liberales y seguras de sí mismas que no dudan al mostrar su cuerpo en todo su esplendor usando todo tipo de prendas. Los tangas de hilo y los microsujetadores que apenas tapan los pezones suponen el summum del atrevimiento femenino. Unas piezas casi desprovistas de tela que sirven para mostrar la piel aterciopelada, las voluptuosas curvas y subir la libido de la pareja.

Pero no es necesario alcanzar estos extremos. Cuando se habla de erotismo nos referimos en un equilibrio complicado entre lo que se muestra y lo que se deja a la imaginación. Aunque los conjuntos minimalistas ciertamente son divertidos y desenfadados las relaciones románticas, sobre todo cuando aun son tempranas, pueden requerir aproximaciones más suaves. En este sentido los camisones y blusas con transparencias son una magnífica opción. Pueden combinarse además con sujetadores y bragas de diseño si se estima necesario, dando mucho juego durante los preliminares.

Tampoco queremos que nuestros lectores malinterpreten nuestras palabras, la cantidad de tela poco o nada tiene que ver con la agresividad del conjunto. Prueba de ello son los sentimientos que despiertan y las connotaciones que tienen los corsés ajustados, ya sean realizados en telas suaves o en cuero. Ambos atuendos se pueden adivinar como preludio de un encuentro salvaje y feroz.

Finalmente no queremos concluir este artículo sin hacer referencia a la lenceria erotica temática. Prístinos y virginales conjuntos nupciales, prendas provistas de quillas y lazos reminiscentes de las fantasías serviles, alocadas combinaciones inspiradas por personajes de ficción…

Y, aunque no tan extendida, no podemos pasar por alto tampoco la lencería masculina, destacando los taparrabos con motivos salvajes (piel de cebra, tigre o leopardo). Como se puede inferir, hay un gran abanico de opciones capaces de satisfacer los gustos de todos los interesados.

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